La inteligencia artificial: una presencia histórica y creciente
La inteligencia artificial (IA) no es una novedad reciente, sino que lleva años integrada en el mundo de la publicidad, aunque muchas veces de forma invisible. Sonia Casado, de Dentsu, explicó que procesos como la segmentación de audiencias, la optimización de campañas y el análisis predictivo ya usaban IA desde hace décadas. La verdadera revolución actual se centra en la inteligencia artificial generativa, que permite una creatividad avanzada y una mejor experiencia de usuario.
Eficiencia y precisión en campañas publicitarias
Para Fran Ares, CEO de Glocali, la popularización reciente de la IA ha llevado a que esta tecnología pase de ser un nicho a un fenómeno masivo. En publicidad, su uso se orienta a interpretar grandes volúmenes de datos de calidad y a mejorar la eficiencia y la precisión en las campañas, ofreciendo resultados más personalizados y efectivos.
La revolución de la IA en el ámbito legal
José María, de Economy San Lloris, destacó que la IA está transformando el sector legal, especialmente gracias a su capacidad para trabajar con texto como materia prima. Los abogados ahora pueden acceder rápidamente a millones de sentencias, sintetizarlas, redactar documentos y obtener información clave, optimizando su trabajo y ganando eficiencia.
El desafío del nerviosismo y la adopción responsable
Aunque la IA ofrece muchas ventajas, también genera incertidumbre sobre su impacto en el empleo y la sociedad. Sonia resaltó que la curva de adopción es gradual y que es fundamental usar la IA de forma responsable, evitando sesgos y garantizando una supervisión adecuada. La analogía con una muleta que puede ayudar o causar daño sintetiza la importancia del uso ético y controlado.
Automatización para potenciar el valor humano
Fran apuntó que la IA liberará a los profesionales de tareas manuales y repetitivas, permitiéndoles centrarse en el servicio al cliente y aportar más valor. José María añadió que, especialmente en profesiones donde el componente emocional es clave, la IA será un apoyo, no un sustituto, manteniendo siempre la importancia del factor humano.
Propiedad intelectual y creatividad en la era digital
El uso de IA generativa plantea dudas sobre la propiedad de las creaciones. José María comentó que, actualmente, no existe una regulación clara y que hay sentencias contradictorias sobre si las obras generadas con IA pueden considerarse propiedad de quien las usa o no. Este vacío legal abre un amplio debate sobre derechos, responsabilidades y ética.
Herramientas para proteger la creatividad y evitar plagios
Sonia destacó que en agencias ya se emplean sistemas para verificar la originalidad de las creatividades generadas con IA y evitar violaciones de derechos de autor. Sin embargo, la enorme cantidad de contenido generado dificulta garantizar la total unicidad de una obra, lo que obliga a las marcas a incluir indicaciones claras en sus instrucciones para proteger sus activos.
Protección de datos y propiedad intelectual en la publicidad digital
Fran explicó que en Glocali manejan datos sensibles como la ubicación y movilidad de usuarios, considerados «oro puro». Estos datos se protegen y se usan bajo estrictos controles para maximizar la eficiencia de las campañas sin comprometer la privacidad, evidenciando la necesidad de gestionar adecuadamente la propiedad intelectual en la era de la IA.
Europa y el reto de regular la inteligencia artificial
José María reflexionó sobre la dinámica europea, que suele regular antes de innovar, lo que puede ralentizar la adopción tecnológica. Destacó la importancia de establecer normativas claras sobre protección de datos, propiedad intelectual y seguridad, e incluso propuso incentivar el uso responsable y sostenible de la IA para equilibrar innovación y control.
IA como herramienta de apoyo y no de sustitución
Un punto fundamental fue la comparación de Sonia sobre la IA con un navegador GPS: ofrece las mejores opciones basándose en millones de datos, pero es el usuario quien decide el camino. Esta visión humanocéntrica resalta que la IA debe complementar la toma de decisiones, nunca reemplazar el juicio y la creatividad humanos.
El valor insustituible del talento humano
Fran insistió en que la brillantez humana no puede ser replicada por la IA. En creatividad, por ejemplo, la inteligencia artificial puede generar piezas similares repetidamente, pero la chispa original y la innovación siguen siendo prerrogativa humana, lo que garantiza que el componente humano seguirá siendo esencial.
Aplicación práctica en el sector legal: un GPS para abogados
José María no cree que los abogados lleguen a depender de un “piloto automático” de IA, pero sí reconoció que estas herramientas les facilitarán mucho el trabajo. La IA les ayudará a ganar tiempo, calidad y eficiencia, aunque siempre con una supervisión humana que garantice la interpretación emocional y ética necesaria en la justicia.
Desafíos sobre propiedad intelectual y derechos en creaciones con IA
El debate sobre quién posee los derechos de las obras creadas con IA sigue abierto. José María mencionó modelos de copropiedad entre humanos y máquinas, y la necesidad de que empresas como OpenAI pidan permiso para usar datos y contenidos, lo que enfatiza la importancia de una regulación sólida para proteger a creadores y usuarios.
Medidas y estrategias para salvaguardar la creatividad y los datos
Sonia explicó que las agencias usan técnicas para evitar que la IA genere contenidos que vulneren derechos de terceros, y que implementan supervisiones y directrices claras para proteger la estrategia y la imagen de las marcas, manteniendo así la integridad del proceso creativo.
El valor estratégico de los datos en la movilidad y publicidad
Fran destacó que la movilidad se ha convertido en un recurso fundamental para planificar campañas publicitarias. La precisión en la segmentación basada en datos de ubicación y comportamiento es clave para maximizar el impacto, y la protección de estos datos es esencial para mantener la confianza y la eficacia.
Europa: entre regulación y competitividad en IA
José María finalizó señalando que Europa debe equilibrar la protección y regulación con la agilidad para no quedarse atrás en el desarrollo tecnológico. Destacó la necesidad de transparencia y seguridad para que la sociedad confíe en el uso de la IA, y la importancia de una regulación que fomente la innovación responsable.
