Inteligencia artificial y software: la nueva era del descubrimiento digital

Softonic

Desde que Softonic nació en 1997 como un proyecto universitario en Barcelona, su papel ha sido claro: ayudar a los usuarios a descubrir software de utilidad para resolver problemas cotidianos. Lo que comenzó distribuyendo programas en CD junto a periódicos ha evolucionado hasta convertirse en una de las plataformas tecnológicas más importantes del mundo, con más de 100 millones de usuarios únicos al mes y más de 60 millones de descargas. Hoy, con la irrupción de la inteligencia artificial, Softonic afronta un nuevo paradigma en el que el reto ya no es solo recomendar aplicaciones, sino hacerlo en un entorno donde el volumen de opciones crece de manera exponencial.

Enrique Collado, VP of Marketing & Growth en Softonic, lo resume con una frase que marca la esencia de esta transformación: se trata de “tender puentes entre personas y tecnología”. La inteligencia artificial está cambiando la manera en que los usuarios interactúan con el software, pasando de buscar una herramienta concreta a simplemente describir un problema y recibir una solución ajustada. Este cambio ha llevado a que la categoría de aplicaciones con IA haya crecido un 250% en los últimos dos años, con ejemplos como ChatGPT, que en 2023-2024 lideró los rankings de descargas con más de 630.000 instalaciones, un 629% más que el año anterior.

Este crecimiento refleja una realidad: la IA ha dejado de ser una categoría independiente para convertirse en un componente transversal que impregna prácticamente todo el software que utilizamos. Herramientas como Photoshop o Figma ya integran asistentes inteligentes capaces de guiar al usuario en tareas complejas. Sin embargo, el reto no está en acumular la mayor cantidad de programas, sino en garantizar que lo que llega al usuario realmente aporta valor. Como explica Collado, “nuestra misión no es tener el catálogo más grande, sino el más relevante”.

El impacto también se mide en cómo ha cambiado el acceso al software. Si antes el ordenador era la puerta principal, hoy más del 60% del tráfico y descargas en Softonic provienen del móvil. Este mobile first no es exclusivo de los mercados desarrollados: en países emergentes, el smartphone fue desde el principio la principal vía de acceso a internet, y hoy esa tendencia es global. En este sentido, la adaptación de Softonic ha consistido en diseñar experiencias específicas para móvil, no en trasladar el modelo de escritorio a una pantalla más pequeña, sino en repensar cómo los usuarios se relacionan con el software en este dispositivo.

El debate de fondo no es solo tecnológico, sino también humano. La inteligencia artificial es un acelerador formidable de procesos, pero también puede generar dependencia. Cada vez más usuarios recurren a sistemas como ChatGPT incluso para tareas rutinarias, lo que, según advierte Collado, puede erosionar la autonomía personal. Por eso Softonic apuesta por un equilibrio: combinar la escala y eficiencia que brinda la IA con la supervisión de expertos humanos capaces de filtrar el ruido y aportar criterio.

El futuro apunta a una revolución todavía mayor. Se habla del fin del móvil como dispositivo dominante en 2030, sustituido por nuevas interfaces como gafas de realidad aumentada o micrófonos inteligentes con cámara. Aunque aún es difícil imaginar la forma exacta que adoptará esa transición, lo que parece seguro es que, al igual que el iPhone transformó nuestra manera de interactuar con la tecnología en apenas cuatro años, la próxima década traerá un cambio igual de profundo.

En este contexto, Softonic tiene una posición privilegiada para observar hacia dónde se mueve el mercado. Con presencia en 18 idiomas y sin un país que concentre más del 10% de su audiencia, su alcance global le permite identificar patrones y anticipar tendencias. La explosión de aplicaciones basadas en IA, desde editores multimedia como Remini o Photoroom hasta motores de vídeo como Gen-3 de Google, plantea un futuro en el que el reto principal no será acceder a las herramientas, sino saber distinguir cuáles son útiles, seguras y aportan verdadero valor.

La reflexión final que deja Enrique Collado es clara: la IA ya no es opcional, es una habilidad imprescindible, al nivel de aprender inglés en décadas pasadas. Según el último informe de Softonic, un 46% de la población ya utiliza estas herramientas, cifra que sube al 56% entre jóvenes de 18 a 24 años y que sigue creciendo a un ritmo imparable. La pregunta no es si vamos a usar inteligencia artificial, sino cómo vamos a hacerlo. El reto está en garantizar que esta tecnología sea un apoyo que potencie las capacidades humanas y no una muleta que las sustituya. Y ahí, el papel de compañías como Softonic y de líderes como Collado será fundamental para guiar a usuarios y empresas hacia una adopción inteligente, crítica y con propósito.

Únete a nuestra Newsletter

Recibe las últimas noticias y ofertas directamente en tu bandeja de entrada.

Skiller Awards

Descubre los premios más reconocidos del panaroma digital.

Imagine.
Innovate.
Implement.

<This is Skiller>

Scroll al inicio