La idea-fuerza del VIII Foro de Social Media & Influencers, celebrado esta mañana en los cines Callao City Lights por Periódico PublicidAD, fue clara: la supuesta burbuja del mundo influencer ni ha explotado ni parece que vaya a hacerlo. La jornada abrió con Nerea García, Content Entertainment Specialist en Publicis Groupe, quien desgranó la campaña de Oreo que jugó con dos lonas gemelas —“Adiós España, nos parte el corazón… Oreo” y, nueve días después, “Hola”— para detonar conversación orgánica y presentar un nuevo producto. Un mensaje conciso, misterio bien medido y silencio estratégico condujeron a un resultado rotundo.
A continuación, José Félix Arranz Muñoz, Influencer Marketing Business Lead en Dentsu Story Lab, propuso hablar de “human media” más que de influencers. Subrayó que lo humano sin el media “no funciona” y defendió el scouting profundo de perfiles —más allá del nombre o del recuento de seguidores— junto con la señalización transparente de los contenidos publicitarios como pilares del éxito. La prescripción y la credibilidad centraron la intervención de Andrea Vicentti, Growth Marketing Manager en Adsocy, quien reivindicó la “métrica del dedito” (el scroll) y la verdad como cimientos: llegar de forma creíble exige contenidos de alta calidad apoyados en prescriptores con resonancia real.
Marta Domínguez, Senior Account Manager & Influencer Marketing Specialist en 2btube, revisó el mapa de plataformas: Instagram como líder en inversión y engagement; TikTok como rey del tiempo de visualización y de los microinfluencers; YouTube, madura en vídeo con formatos ultracortos de menos de 25 segundos que funcionan; y LinkedIn, con mayor conversión en B2B y un directo que potencia interacción y networking, todo ello ilustrado con un caso de éxito. Desde WPP Media, Sara Vicioso, Head of Influencer Marketing, aterrizó la “relevancia cultural” como autenticidad, conexión emocional y compromiso social; marcas innovadoras, colaborativas y espejo de identidades para no quedar fuera en un consumo cambiante, global, fragmentado y con publicidad a menudo irrelevante.
El-Qudsi, CEO de SocialPubli, presentó la evolución de su Brand Detector con IA, capaz de identificar las marcas que realmente usan los creadores —a veces distintas de las que promocionan—, aportando una capa de verificación valiosa para el mercado. Por su parte, Luis Esteban Hernández-Ros, COO de Outlandish, bajó a la trinchera del live shopping con una lista de imprescindibles: desde el set, la luz y el sonido hasta el control de métricas y la identificación de los bloques más efectivos para convertir. El cierre de ponencias lo firmaron Sergio Barreda, CEO, y Susana Doncel, general manager de Keepers, con una pregunta que interpela a cualquier anunciante: “¿Cuánto pagarías por una campaña que la gente no pudiera dejar de ver?”. La respuesta, dijeron, está en un storytelling creativo, en acciones que se integren en la conversación y en la conexión genuina entre marca y creador, respaldado por casos de éxito.
El broche de la jornada lo puso una mesa redonda especialmente viva, moderada por Juan Antonio Muñoz-Gallego, CEO de Skiller Academy, con Jaime Azurmendi (director Creativo Ejecutivo Digital en McCann), Alejandra Camacho (directora general de Lorem Ipsum Asesoría) y Antonio Tejelo (Managing Director de Zerodrama). El debate subrayó que la madurez del ecosistema pasa por medir más allá de las vanity metrics, alinear narrativas con cultura y contexto, y profesionalizar la colaboración marca-creador sin perder frescura ni transparencia publicitaria. La conclusión compartida fue que el futuro no reside en inflar cifras, sino en construir confianza, conversación y relevancia sostenida en el tiempo.
